7 Consejos para ser el más querido de la oficina

Imagen de pexels.com




El trabajo es el sustento de la vida cotidiana. Es el segundo hogar de cada colaborador, en donde pasa la mayor parte del día y en donde se relaciona con la mayor cantidad de personas para fines propios y de la empresa donde colabora.

Tanto una pequeña o gran empresa, la oficina es por lejos el lugar donde además de establecer la mayor cantidad de conexiones personales, es el sitio donde se ponen de manifiesto grandes rasgos de la personalidad que muchas veces permiten relacionarnos con mayor facilidad o en algunos casos, lo hacen más difícil.

El hecho es que definitivamente se necesita tener la mejor disposición posible para hacer de la permanencia en ella una experiencia grata y satisfactoria para que ir al trabajo no se convierta en un suplicio ni en una pesadilla.

No es un secreto que de acuerdo a la calidad del clima laboral, una persona podrá a corto o largo plazo, desarrollar lazos de permanencia con la organización donde desempeñe sus labores profesionales.

Cada personalidad es totalmente distinta pero hay claves que son de sentido común que permitirán tener una excelente relación con el resto de los compañeros de trabajo y por qué no, que podrán convertir a quien las sigue, en el más querido por todos en la oficina:

1. Educación y amabilidad ante todas las cosas

Como se es en el trabajo, dice mucho de la crianza y los valores de casa. Mostrar una educación permanente mezclado con amabilidad no solamente convertirán al colaborador en el más querido sino también en el de mejor reputación de la oficina.

2. Dejar los problemas en casa (o en otro lugar)

Al respecto, el blog Victoria147 cita a un artículo de Forbes que expresa lo siguiente: “La oficina puede tener un ambiente casual, pero de un momento a otro el día puede llegar a ser tenso y estresante, y es en ese momento cuando te arrepientes de haberle contado a tus compañeros demasiados detalles personales sobre tu vida”. Liz Ryan, columnista de opinión en Forbes”. Poco que agregar más allá del hecho de que si se traen los problemas de casa al trabajo, muy probablemente hagan explosión con los del trabajo y los resultados, podrían ser, no menos que catastróficos.

3. Ser auténticos

Cada personalidad distinta y por supuesto, no todas las personas logran congeniar de la misma manera. Sin embargo, mantener una actitud auténtica siempre es bienvenida por lo que se trata de una de las características más preciadas tanto por jefes como por demás compañeros. Ser uno mismo, denota no solamente un alto nivel de transparencia sino que también, a la larga , podría traer beneficios tan productivos como convertirse en la mano derecha del jefe o en su defecto, en un personal valioso de alto nivel de confianza.

 

Imagen de pexels.com

4. Compartir el éxito y los fracasos también

No se trata de mantener una actitud forzada ante triunfos y fracasos. Este consejo tiene mucho que ver con el anterior en el sentido que, se debe tener la disposición tanto como para celebrar los triunfos personales y de grupo, como también de brindar una mano de apoyo en los momentos en que se fracase o el equipo completo tenga un revés.

5. Solicitar ayuda cuando se necesite

No importa cuál sea el nivel jerárquico dentro de la organización, en algún momento, se necesitará de la ayuda de los demás colaboradores. Saber solicitar ayuda en el momento adecuado no solamente facilitará la conexión con los demás compañeros sino que además, permitirá romper el hielo y pasar los momentos “incómodos” en los que no se conoce a nadie.

6. Siempre dispuesto

Si se nota a un colaborador con dificultades ante una tarea, lo importante es brindar ayuda cuando este lo necesite. Tener la disposición para ayudar de manera eficaz es muy bien visto en las organizaciones, pero claro, también hay que saber decir “no” sobre todo si no se cuenta con la disposición o herramientas necesarias para poder ayudar al otro.

7. Tolerancia en su máxima expresión

La oficina es una especie de selva donde conviven distintas especies, personalidades, tipologías y por supuesto, diferentes ideologías, formas y maneras de pensar. Nunca se sabe cuándo un comentario ofenderá a otro colaborador por esa razón, se recomienda, sobre todo ante temas tan particulares como política, religión, orientación sexual o nacionalidad, mantener suavidad y mucho cuidado con las palabras y frases expresadas ante un tema en particular. Hay que saber brindar una opinión con respeto, prudencia y tolerancia.

Del comportamiento de cada individuo dependerá su percepción por parte del resto de sus compañeros. Esto determinará si se convertirá o no en el más querido o temido de la oficina. Lo importante ante todo, es saber diferenciar los contextos y situaciones y saber comportarse a la altura de cada uno de ellos.

 

Fuente: pagepersonnel.es

Pinea esta imagen en Pinterest!






Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *