Buenas relaciones con tu jefe: Todo lo que debes saber para negociar un aumento de sueldo.

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La negociación es un arte, y su implementación es muy importante cuando se trata de acordar un sueldo, ascensos, funciones y condiciones laborales, por lo tanto es muy importante saber negociar. La negociación tiene una serie de características, y en estos casos la facilidad de negociación se potencializará según las características de las personas involucradas en la negociación. A continuación se resaltarán diferentes aspectos que debemos considerar al momento de negociar, en donde las buenas relaciones con nuestros jefes son una variable que puede determinar el éxito de la negociación.

 

¿Una mala negociación en el trabajo afecta más a hombres o mujeres?

Hay datos concretos, y estos afirman que las mujeres son quienes quedan más inconformes al momento de hacer una negociación en el trabajo. Un encuesta publicada por Huffington Post indica que al momento de negociar un 31%  de las mujeres se muestran incomodas para negociar sus sueldos, en contra posición con el 23% de los caballeros. ¿A qué se debe esta diferencia entre las personas de diferente sexo? Las respuestas pueden ir desde las condiciones familiares, socioculturales o incluso de personalidad. La defensa profesional de nuestros salarios no debería estar limitada por el hecho de ser hombre o mujer, es una circunstancia inherente a la cotidianidad de todo profesional.

 
¿Qué características debe tener la relación laboral con los jefes para ser un buen negociador?

En general, siempre debemos tener buenas relaciones con nuestros jefes y compañeros de trabajo, y es esencial que contribuyamos a un buen clima organizacional, pero hay una serie de aspectos relevantes que es necesario tener presente para lograr tener éxito en la negociación, el que sin duda será consecuencia de las relaciones laborales.

 
Buena actitud: La gran premisa.

Una buena actitud siempre es saludable mucho más allá de lo concerniente a las relaciones laborales, sin embargo, en el trabajo la buena actitud traerá grandes beneficios. Es importante nunca tener la etiqueta de “trabajador problemático”, sin que esto signifique que no vamos a confrontar ante nuestros superiores la mejora de nuestras condiciones laborales. Nuestras características deben ser siempre el profesionalismo, honestidad, cordialidad y responsabilidad.   

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Conoce cuáles son tus méritos profesionales dentro de la organización.

Debes saber cuál es tu valor como profesional, conocer a cabalidad cuáles son tus aptitudes y aquellas características que te hacen un buen experto en tu área, sin embargo, más allá del valor profesional está tu importancia como trabajador dentro de la organización, y los aspectos que te hacen valioso para tus jefes son aquellas metas que se han alcanzado gracias a tu gestión ¿La empresa ha dejado de perder dinero por tu labor? ¿Has logrado simplificar procesos que han permitido la empresa obtenga mayores beneficios? ¿Has ahorrado materia prima? Estas y muchas más preguntas debes realizarte. Sin duda, todos estos elementos son fundamentales al momento de negociar una mejora laboral.  

 
No todo es salario, es el momento de colocar las cosas en balanza.

No debemos solamente valorar una negociación como la oportunidad de llegar a acuerdos exclusivamente a lo concerniente al salario, hay mucho más en juego. Antes de negociar debemos pensar en todas aquellas cosas que incluso pueden compensar el hecho de quizás no ganar más dinero. Por ejemplo, ¿La sede de la empresa donde trabajas está cercana a tu hogar y no tienes que usar vehículo o incluso transporte público? ¿Cuentas con un seguro médico que incluye a tu familia? ¿Puedes disfrutar de tus vacaciones en el momento del año que quieras? Por supuesto que la respuesta a estas preguntas no necesariamente van a definir la necesidad de una negociación, pero si son cosas importantes a considerar.

 
Lo justo, no exagerar.

Luego de conocer nuestro perfil profesional, haber valorado los aspectos empresariales que van más allá de los salariales, debemos indagar en el mercado laboral sobre qué remuneración tienen otros trabajadores con funciones similares a la nuestra dentro de la organización y fuera de ella. Luego de tener toda esta información, es primordial llegar a un punto de equilibrio sobre lo que podemos exigir. Solicitemos aquellas cosas que la empresa está en capacidad de proveer y negociemos un salario acorde a nuestras características. 

 

El éxito de la negociación pudiese depender de la ocasión.

No siempre estamos en las condiciones de empezar una negociación, es importante que busquemos esa ocasión propicia. La oportunidad de negociar puede depender de muchos factores, por ejemplo: Terminaste un trabajo de envergadura que ha sido valorado por tus jefes, la empresa ha recibido una certificación internacional que obliga la incorporación de nuevos procedimientos, hay un cambio de directivos, entre otros. Son muchas las posibles situaciones que nos puede ayudar o perjudicar al momento de iniciar una negociación.

Una negociación laboral concluirá en éxito o fracaso si tenemos la inteligencia para mantener buenas relaciones con nuestros superiores. Nunca está de más nutrirnos intelectualmente con publicaciones especializadas en el arte de la negociación; sigamos siendo buenos en lo que hacemos y disfrutaremos los  beneficios.

   

Fuente: Huffington Post






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