¿El trabajo en la oficina puede estar perjudicando tu salud?

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Las actividades que realizamos día a día mientras trabajamos pueden estar afectando nuestra salud. Hay algunas labores que podríamos asociar como más riesgosas que otras en función de las características que tienen, y que por razones obvias seria perjudiciales, pero quizás pudiésemos pensar que el trabajo que desempeñamos diariamente en una oficina no tendría por qué estar afectando nuestra salud, sin embargo, lamentamos informarte que si no estás tomando las medidas debidas, se puede estar dañando tu salud integral. A continuación te diremos algunos aspectos característicos del trabajo de oficina que pueden estar perjudicándote.

 
Peligros no visibles.

Aunque parezca inofensiva, el trabajo en la oficina puede presentar algunos riesgos que no son visibles, seguidamente, te ofrecemos una lista de consideraciones que debes tomar en cuenta para que el trabajo en la oficina no afecte tu salud integral.

– El uso de la silla. Lo más elemental por lo que podríamos pensar que una silla de oficina puede estar afectando nuestra salud es porque no sea ergonómica, sin embargo hay muchas cosas más allá. Una de ellas es que nos podemos sentir tan cómodos que prácticamente no vemos la necesidad de levantarnos de ella, sino que podemos permanecer todo el día sentados, haciendo que el sedentarismo sea una característica de nuestro día a día, con las consecuencias que la inactividad física trae a nuestra salud. Es importante resaltar además que aunque estemos sentados, siempre debemos tener una postura adecuada y estar atentos a la aparición de los dolores de espalda.

– Traslados muy largos hasta el lugar de trabajo. Se ha comprobado que los traslados muy largos hasta el sitio donde trabajamos puede perjudicar nuestra salud, incluso se ha evidenciado que puede afectar nuestro estado de ánimo. En com.uy se especifica un estudio del Instituto Cooper en Dallas y la Escuela de Medicina de la Universidad de San Luis, y en este se expresa que: “Viajar diariamente más de 16 kilómetros puede ocasionar el aumento del nivel de azúcar en la sangre y un aumento del colesterol”. Incluso, se especifica que cuando se pasa mucho tiempo en un autobús se tiene una tendencia mayor a sufrir depresión.

– Aumento de probabilidades de ataques cerebrales. Aquellas personas donde su jornada laboral suma más de 55 horas a la semana pueden tener un mayor riesgo de sufrir un accidente cerebro vascular. Son amplio conocidas las consecuencias que este tipo de dolencias puede traer a nuestro cuerpo.

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– Cuidado con los infartos. Las situaciones de estrés pueden ir haciendo mella en nuestra salud cardíaca, teniendo una interesante relación con los casos en los que no se tiene un buen entendimiento laboral con el jefe o el supervisor inmediato. Este tipo de presión en el trabajo aumenta la tendencia a la aparición de infartos.  

– Cuidado con el horario en el que cumples tú trabajo. En este caso nos referimos específicamente a las jornadas laborales que se cumplen en horario nocturno. Las personas que trabajan de noche tienen un mayor riesgo de aparición de enfermedades como la diabetes, cáncer y síndromes cardíacos. Además, es de resaltar que el hecho de no aprovechar la luz solar puede traer problemas a la salud, específicamente por el hecho de no poder conciliar el sueño cuando se debe hacer, incluso tener problemas graves para lograr concentrarse, lo cual nos impide tener un buen cumplimiento de nuestras funciones cotidianas.

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– Busca un trabajo que te apasione. No deberíamos trabajar haciendo algo que no nos gusta, y aunque esto puede ser muy fácil decirlo pero muy difícil practicarlo, tenemos que procurar primeramente saber qué es lo que verdaderamente nos encanta o aquellas cosas que hacemos bien. Aunque la frase te pueda parecer exagerada, no lo es: Un trabajo que te aburra puede llevarte a la tumba. Si tu trabajo actual no te gusta porque te parece aburrido, debes lo antes posible buscar la forma de cambiar de trabajo o intentar de que seas promovido a otras funciones que estén más acordes con tus capacidades.

– Cuidado con las pantallas. La mayoría de los trabajos de oficina se realizan frente a un monitor, por lo tanto es imperativo que cuidemos nuestra vista. Una de las formas de hacerlos es que cada 20 minutos descanses la vista mirando hacia un punto lejano, la idea es que en ese ejercicio puedas permanecer al menos unos 20 segundos.

– Usa todo aquello que te ayude a ejecutar mejor tu función. Debes preocuparte por utilizar todas las herramientas que te permitan desempeñar mejor tu función, ya sean implementos o hábitos. Ejemplo, mouse para la computadora con almohadilla y levantarte cada 90 minutos a hacer ejercicios de estiramiento.

 

Luego de conocer todo lo que puede estar afectando tu salud en el trabajo de oficina, debes tomar las medidas necesarias para que esto no continúe perjudicando tu salud. Es el momento de cuidar lo más preciado que tienes, no solamente desde el hogar, sino también desde tu trabajo.

 

Fuente: elpais.com.uy

 






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