Los adolescentes que comen con sus padres tienen una mejor salud ¿Por qué?

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Las últimas décadas se han caracterizado por una preocupación de la comunidad científica mundial por investigar sobre la influencia que las relaciones familiares poderosos tienen, no solamente en los individuos, sino en la sociedad en general. Recientemente un estudio ha indicado que mientras más fuertes sean los lazos familiares entre padres e hijos, tendrán mejores capacidades para enfrentar los diversos retos de la vida. Hay un estudio que va más allá, y tiene que ver directamente con los adolescentes, resaltando que aquellos adolescentes que comen en la mesa junto con sus padres tiene una mejor condición de salud integral. ¿Por qué se ha llegado a este resultado? Seguidamente conocerás las respuestas.

 
La importancia de los hábitos.

Los hábitos que todo ser humano tiene son principalmente influenciados por su familia, y una característica fundamental de los hábitos es que estos pueden ser positivos o negativos. Los adolescentes que tienen la costumbre de comer junto a su familia tienen una mejor salud porque pueden disfrutar de más y mejores hábitos, ya que sus padres o familiares mayores les sirven de modelo, incluso sin que el propio adolescente se de cuenta.

 
Los beneficios de estar todos juntos a la mesa.

Son amplios y diversos los beneficios que los adolescentes tendrán de estar junto a la mesa con el resto de la familia, y en este momento especificaremos solo tres:

– Comunicación. La mesa puede ser un lugar ideal para compartir ideas, desarrollar puntos de vista, informar sobre tópicos importantes para toda la familia e incluso puede ser un lugar ideal para hacer planes en conjunto como familia. En la mesa, se pueden expresar pensamientos en un ambiente de camaradería y sin tensiones.

– Sentido de pertenencia. Para los adolescentes es muy importante sentirse que forman parte de algo, y en este caso la mesa es un escenario propicio para fortalecer el sentido de pertenencia familiar. Se comparte mucho más allá que un apellido, sino estilo de vida, creencias y formas de afrontar las dificultades de la vida.

– Valoración. Una de las principales quejas de los adolescentes es que no se sienten valorados por su entorno, específicamente por sus padres. El tiempo en el que estén todos juntos a la mesa, el adolescente se siente apreciado por su familia, menos criticado y más amado.

Se es un modelo integral.

Los padres siempre van a procurar que la familia se alimente bien, y si lo están haciendo juntos en casa, muy probablemente en la mesa habrá platillos que van a contribuir en la salud de todos. Por lo tanto, los adolescentes que comen con su familia en la mesa todos los días van a ingerir una mayor cantidad de alimentos saludables, a que si lo hicieran solos y solamente adquirieran alimentos preparados en establecimientos en las calles, como por ejemplo los sitios de expendió de comida rápida.

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Evitar el estrés en los adolescentes.

Podemos pensar que los adolescentes son personas apáticas que no les importa nada y que tiene una preocupación por si mismos muy superior a la que puedan tener por las demás, y aunque muchas veces esto pueda ser cierto, no debemos utilizar el tiempo a la mesa para recriminar conductas y comportamientos. Al éxito se llegará si no usamos la mesa para regañar y reclamar por comportamientos, ya habrá momentos para ese tipo de conversaciones. “Reunirse en torno a la mesa de la cena es algo mágico” lo dice Kathryn Walton, coordinadora del estudio reseñado por quo.es.

 
Lo más importante es la compañía.

Específicamente las madres en su mayoría, son quienes más se preocupan por lo que la familia va a comer, y en este caso lo más importante será el hecho de estar juntos, no lo que se vaya a comer. Para ello es importante entonces que toda la familia sea solidaria en cuanto a lo que se va a ingerir, hay momentos en que hay las posibilidades económicas de hacer una comida más elaborada, y otras más sencillas, al fin y al cabo lo importante será la compañía. Este tipo de comportamiento va a ayudar a que el adolescente tenga una mayor capacidad en lo que respecta a su salud emocional.

 
Procura compartir con tu hijo adolescente.

Para muchas personas es difícil fijar en sus ocupadas agendas un tiempo para comer en casa junto a su familia, sin embargo, está comprobado que es importante estipular un tiempo para hacerlo. No necesariamente todas las comidas, pero si al menos una se debe hacer en familia. Una buena opción para compartir todos juntos y enseñarles buenos hábitos alimenticios es que todos los miembros de la familia puedan participar en la selección y preparación de los alimentos, buscando complacer los gustos de todos.

 

Aún estas a tiempo de moldear.

Aunque es muy difícil que el adolescente lo reconozca, en esa edad aun los padres pueden modelar en su hijo el comportamiento que se desea que tenga, no solamente para enseñarle sobre hábitos alimenticios, sino en todos los aspectos de la vida. Por lo cual no desaproveches estas oportunidades.

 

Fuente: quo.es






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