Sana el niño interno y evita las rupturas amorosas

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¿Cuál será el secreto de una pareja longeva? ¿Por qué continúan tan felices después de muchos años? ¿Cómo se pueden evitar las rupturas amorosas? Aunque no es sencillo, responder a estas preguntas es simple: sanar al niño interno.

El secreto para evitar las rupturas amorosas y tener una relación exitosa es llevarse bien los 4 miembros de una relación. ¿4? Si, son 4 los implicados en una relación afectiva, los dos protagonistas más sus niños internos.

El niño interno es aquel que habita en cada una de las personas. Es ese pequeño interior que representa el ser emocional, esa parte afectiva, espontánea que merece tanta atención y tanto amor, como un niño de carne y hueso.

Franciscojaviergutierrez.com resalta la importancia del niño interno en uno de sus artículos e incluso afirma que cuando una persona siente una emoción negativa es porque seguramente tenga asuntos que resolver con su niño interno.

Las relaciones de pareja son hechas para vivir y compartir momentos agradables. Están hechas para disfrutar de las alegrías de estar juntos. Detrás de una relación sana hay un niño interior sano y feliz que aporta valor a la vida en pareja. Pero, ¿Por qué las relaciones terminan en rupturas?

Mucho de ello se debe al estado en que se encuentre el niño interno. Si se encuentra herido, inconcluso, falto de amor y atención probablemente demandará estos sentimientos en la pareja y si no los ve cubiertos, se frustre y produzca muchos reclamos y conflictos que desencadenarán en rupturas.

Detrás de muchas discusiones, momentos de tensión, enojos e instantes desagradables hay un niño interior herido, temeroso y enojado que saboteará la sana convivencia en pareja.

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Sanando al niño interno para tener relaciones exitosas

Cuando surge el amor por esa persona, también surge el amor por su niño interno, ¿cuál fue el primer modelo de pareja? Los padres. Toda relación empieza con papá y mamá y de ahí depende su éxito.

Hay una serie de emociones y situaciones que pasan en la infancia que afectan directamente al niño interno y no permiten tener relaciones exitosas, solamente sanando cada una de ellas nacerá la oportunidad de tener una excelente conexión con la pareja:

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A. Abandono

Esto se evidencia cuando se busca desesperadamente aferrarse a la pareja para soportar el abandono de la infancia. Es muy probable que la pareja abandone ya que en el fondo, las personas buscan emparejarse con individuos emocionalmente independientes. Para superar el abandono es recomendable hacer terapias para llenar el vacío interno.

B. Rebeldía

Si bien podría confundirse con independencia y autonomía, la verdad es que si se excede mucho el límite, la persona podría volverse incapaz de recibir críticas constructivas, opiniones y mucho menos tolerar las opiniones del otro. Vale acotar que las relaciones de pareja son relaciones ganar – ganar por lo que tener este tipo de conductas por un niño interno herido que recibió exceso de libertad y autonomía podría desencadenar en rupturas y relaciones infructuosas. Para evitar esto, se recomienda evitar tomarse nada personal, salir de la zona de confort y hacer ejercicios de reflexión orientados a calmar al ego interno.

C. Baja autoestima

Si desde pequeños las personas han aprendido a no quererse a sí mismas,  a no darse el valor necesario, y a tener muy bajo amor propio,  muy probablemente de adultos repetirán este tipo de conductas y atraerán a personas que no las valoren y en el peor de los casos, se acostumbrarán a no recibir el trato merecido. Por esa razón, se recomienda antes de iniciar una relación, asegurarse primero de darse el amor suficiente para poder recibir el amor de otra persona.

D. Sumisión

Si se ha crecido en un ambiente en donde los abusos de los padres fueron constantes, donde hubo exceso de autoridad, infantilismo o incluso, poco respeto y valoración, seguramente crecerá un adulto con tendencia a la sumisión. En este caso hay que aprender a decir “no” sin temor a ser abandonados o rechazados y anteponer cualquier necesidad propia antes que de las demás. No se trata de egoísmo se trata de ser los más justos consigo mismos.

¿Qué busca resolver el niño interno herido para evitar tener rupturas amorosas?

  1. Recuperar el yo auténtico perdido
  2. Cerrar ciclos y sanar, llorar y expresar lo no expresado
  3. Hacer crecer al yo adulto, haciéndose responsable de las emociones y aceptando y trabajando vulnerabilidades
  4. Aprender a amarse, ser buena madre – padre consigo mismo
  5. Hacerse responsable de las necesidades propias, sin buscar madres ni padres culpables
  6. Detener al yo “víctima”, al que permanece en dolor
  7. Observar las situaciones en que se dispara el niño interno herido y eliminar las adicciones a esas situaciones
  8. Hablar con el yo herido, sanar el dolor interno
  9. Dejar de recrear lo sucedido en la infancia. ¡Basta del autoflagelo!

Fuente: evolucionconsciente.org

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